- La banca colombiana ha avanzado gracias a tres pilares: colaboración, digitalización y adaptabilidad. Ejemplos claros son el trabajo conjunto frente a ciberataques (más de 90 por segundo), el crecimiento de los pagos digitales (hoy más del 80% y camino al 90%) y la ampliación de las formas de pago de 6 a 11, lo que ha permitido prácticamente universalizar el acceso transaccional al sistema financiero.
- El gran reto ahora no es el acceso, sino la inclusión crediticia. Colombia ya tiene cerca del 51% de adultos con crédito formal, pero llegar a más personas requiere metas realistas (no necesariamente 100%) y evitar políticas que distorsionan el sistema, como borrón y cuenta nueva, impuestos a la digitalización o inversiones forzosas, que pueden terminar excluyendo más personas o encareciendo el crédito.
- Para avanzar en la última milla de inclusión financiera, el enfoque debe centrarse en soluciones efectivas: recuperar personas que salieron del sistema financiero (rebancarización), aprovechar nuevas fuentes de datos para evaluar riesgo y fortalecer los canales existentes para acercar más crédito formal a la población.

