Edición 1222 | Discurso de Apertura – 11° Foro de Vivienda

 

Santiago Castro Gómez, Presidente Asobancaria

Bogotá D.C., 21 de febrero de 2020

• Durante el año 2019 se consolidó el proceso de recuperación de la economía colombiana. Si bien la tasa de crecimiento de 3,3% sigue siendo inferior al producto potencial estimado en Asobancaria, esta supera tanto la cifra de 2018 como el desempeño de nuestros pares regionales. No obstante, este proceso no se ha trasladado al sector de la construcción, el cual reportó una contracción del 1,3%.

• En contraste, las cifras del comportamiento de ventas son más alentadoras. Al finalizar el 2019, el total de unidades vendidas creció un 10,9% anual en unidades y aproximadamente 12% en valor. Estas variaciones fueron impulsadas por el segmento de viviendas VIS, mientras que el segmento No VIS continúa relativamente estancado.

• El buen desempeño del segmento VIS convierte en una tarea común su cuidado. Por eso se resalta la realización del Conpes y la consecución del aval fiscal que permite disponer de recursos para los programas de subsidios y coberturas de Mi Casa Ya, FRECH II y semillero de propietarios hasta el año 2025, que apoyaron durante 2019 a más de 54.000 hogares. También se destaca el aumento de los topes para las viviendas VIP y VIS.

 

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COMUNICADO DE PRENSA 23

Bogotá, D.C. 14 de febrero de 2020

 

Servicios financieros, principal motor para el crecimiento económico en 2019

 

➢ El DANE reporta crecimiento económico de 3,3 del PIB para 2019, un punto por encima de la proyección de Asobancaria.

➢ El saludable crecimiento del consumo privado y la inversión, a tasas de 4.6% y 4.2%, respetivamente, por encima del registro de 2018, continúan dando cuenta de la solidez de nuestra demanda interna, todo ello en un entorno de riesgos e incertidumbre externa.

➢ El 2019 estuvo marcado por una importante desaceleración de la economía global según, en el caso de Colombia, esta creció por encima de las seis economías más grandes de Latinoamérica.
El DANE acaba de dar a conocer que el crecimiento del PIB en 2019 bordeó el 3.3%, una cifra sin duda positiva tras el 2.5% de 2018, y que ratifica la consolidación del crecimiento de la economía colombiana. Si bien este resultado se ubicó levemente por encima de lo esperado según nuestras proyecciones (3.2%), se mostró en línea con lo recientemente señalado por el Gobierno en su plan financiero.

De otro lado, se debe destacar que once de los doce sectores alcanzaran crecimientos positivos, jalonados por el mejor desempeño de las actividades financieras y de seguros (5,7%), el comercio (4,9%), la administración pública (4,9%) y las actividades profesionales (3,7%). Aspectos como la política monetaria expansiva, el incremento de las remesas, los efectos positivos de la migración venezolana y el anclaje de las expectativas inflacionarias impulsaron la dinámica del comercio y el sector financiero, mientras que el desempeño de la administración pública se vio favorecido por el gasto en educación.
Sin embargo, el sector construcción continuó en terreno negativo, con una contracción de 1.3%, un resultado agridulce frente al -0.4% de 2018 y que vino explicado por el débil desempeño del segmento de edificaciones, que se contrajo 7.7%, aun a pesar del mejor desempeño del segmento de obras civiles, que creció 10.9%.

Los resultados en el frente externo, que sin duda inquietan, se mostraron en línea con lo esperado por el grueso del mercado. Las importaciones crecieron a un mayor ritmo que las exportaciones, lo que da cuenta de la ampliación del déficit en la balanza comercial. Hay que resaltar, sin embargo, que detrás del desempeño de las importaciones está la fortaleza del consumo privado y los incentivos a la adquisición de bienes de capital, factores desde luego positivos para la dinámica de la demanda interna.

Si bien las cifras, en términos generales, nos invitan a continuar redoblando esfuerzos en materia de competitividad y de asertividad en políticas productivas que dinamicen las cadenas de valor, son sin duda positivas para la economía y demuestran la resiliencia del aparato productivo, fruto de la buena coordinación de las políticas monetaria-fiscal en un entorno local y externo que sin duda se mantiene desafiante.

Asobancaria mantiene sus perspectivas de un crecimiento cercano a 3,4% para 2020, y espera que los factores que impulsaron el consumo privado y la inversión sigan contribuyendo a la solidez de nuestro aparato productivo.