- La evidencia internacional muestra que los países democráticos alcanzan mayores niveles de ingreso, esperanza de vida, alfabetización e inclusión financiera que aquellos que no lo son; sin embargo, las elecciones solo cumplen su función como mecanismo democrático cuando son libres, participativas y confiables, ya que por sí solas no garantizan ni prosperidad ni estabilidad.
- La libertad, la participación y la confianza que legitiman las elecciones son también las condiciones que permiten que los mercados funcionen adecuadamente; hoy, política y mercados son dimensiones inseparables, y las decisiones públicas inciden directamente sobre la formación de precios, la inversión, el acceso al crédito y la confianza de los agentes económicos.
- Colombia enfrenta tres retos en 2026: (i) profundizar la libertad mediante el avance hacia el Open Data y culminar la migración al IBR, acompañada de un esfuerzo serio de educación financiera; (ii) garantizar una participación en igualdad de condiciones, eliminando asimetrías regulatorias y asegurando que toda captación de recursos ocurra dentro del perímetro de supervisión; y (iii) preservar la confianza, evitando mensajes fiscales contradictorios, fortaleciendo la transparencia en la deuda pública y cumpliendo los compromisos regulatorios que sostienen la estabilidad financiera.

