- La insolvencia busca reintegrar al deudor a la actividad económica, normalizando sus relaciones crediticias mediante acuerdos o a través de la liquidación de su patrimonio, equilibrando sus derechos con los de sus acreedores. En el ámbito financiero, propende por la protección del consumidor y la estabilidad del sistema financiero.
- La insolvencia es un mecanismo regulado de reorganización universal, basado en la responsabilidad y transparencia del deudor, y no debe entenderse como una vía legal para evadir obligaciones a través de abusos y hasta fraude.
- La verdadera eficacia del régimen de insolvencia depende menos de la norma que de la actitud de los actores, relacionada con la predisposición a dialogar, reconocer los límites y reconstruir la confianza.
- La educación financiera, la transparencia y la actuación de buena fe de las partes involucradas fortalecen la confianza en la institución de la insolvencia, permitiendo que se cumpla su función social y económica.

