- Las stablecoins consolidaron en los últimos años una infraestructura global de pagos cuyo volumen transaccional superó los 33 billones de dólares en 2025, cifra que representa la sexta parte del volumen de pagos transfronterizos globales, redefiniendo los costos, la velocidad y la disponibilidad de las operaciones transfronterizas, así como las condiciones de competencia para empresas, exportadores y plataformas financieras.
- Colombia ha avanzado en obligaciones de reporte tributario y de prevención de lavado de activos aplicables a criptoactivos, y cuenta con más de cinco millones de usuarios de criptomonedas, pero carece de una regulación clara para activos cripto y en particular para las stablecoins, lo que mantiene su emisión, respaldo y tratamiento cambiario en un vacío regulatorio.
- Cerrar esta brecha constituye el primer paso para integrar las stablecoins al sistema financiero formal mediante reglas claras de emisión, respaldo, auditoría y régimen cambiario, orientadas a promover la eficiencia en pagos transfronterizos, reducir el costo de las remesas (flujo que supera los 13.000 millones de dólares anuales en Colombia), fortalecer la inclusión financiera y consolidar condiciones de certeza jurídica para la inversión.

