- En 2023, las remesas hacia países de ingreso bajo y medio alcanzaron US$656.000 millones, superando ampliamente otras fuentes tradicionales de financiamiento externo y consolidándose como un flujo cada vez más relevante para ahorro, inversión y estabilidad macroeconómica.
- La evidencia internacional muestra que una parte importante de los migrantes mantiene aspiraciones de vivienda en su país de origen. Un estudio sobre migrantes ecuatorianos e indios en Europa encontró que el 30,4% ya poseía vivienda fuera del país receptor.
- Casos como México y Guatemala evidencian que los flujos migratorios pueden transformarse en mercado inmobiliario y crédito hipotecario. En Guatemala, más del 21% de las remesas ya se destina a construcción y mejoramiento de vivienda.
- En Colombia, el mercado hipotecario transfronterizo ya muestra señales claras de consolidación. En abril de 2025, el 8,8% de las ventas de vivienda nueva correspondía a compradores internacionales, con fuerte participación de colombianos residentes en el exterior.

