- El ajuste de tasas de interés no responde a una lógica de beneficios sectoriales, sino a la necesidad de corregir desequilibrios macroeconómicos y contener presiones inflacionarias.
- La capacidad del Banco de la República para actuar con criterio técnico e independiente es fundamental para anclar expectativas, preservar la estabilidad de precios y garantizar condiciones para un crecimiento sostenible.
- La economía enfrenta presiones derivadas de una política fiscal expansiva, con aumento del gasto y deterioro del déficit primario, lo que ha ampliado los desequilibrios y presionado la demanda agregada.
- La inflación interrumpió su senda descendente en 2025 y ha retomado una trayectoria al alza, en un contexto de mayores presiones inflacionarias y deterioro de expectativas, lo que llevó al Banco de la República a incrementar su tasa de política.

