Edición 783 | Balance económico de 2010 y perspectivas para 2011

En 2010 la economía colombiana se reactivó más rápido de lo previsto. Basada en la expansión del gasto doméstico, sobre todo en la recuperación del privado y en el repunte del consumo de los hogares, la reactivación luce sostenible por el lado de la demanda. Liderada por la minería y la industria, con excepción del agropecuario, la reactivación es generalizada, por lo cual parece sostenible también por el lado de la oferta. Asobancaria estima un crecimiento del PIB de 4,5% en 2010 y una leve desaceleración a 4,3% en 2011, por el tránsito de las políticas monetaria y fiscal a unas posturas menos estimulantes y por la ralentización del crecimiento mundial, prevista por los organismos multilaterales. La expansión de la producción doméstica en 2011 enfrenta dos amenazas, cuya probabilidad es baja. La primera es una moratoria de deuda soberana en Europa, que perturbe la estabilidad financiera internacional, lleve a las economías avanzadas a una recesión de doble fondo y contagie a las emergentes. La segunda es una catástrofe mayor que la ocasionada hasta ahora por el invierno, que tenga unos efectos devastadores sobre el sector agropecuario y la infraestructura nacional, obstaculizando la producción y el transporte interno de bienes y servicios.

La mayor actividad doméstica contribuyó a dinamizar la generación de empleo en 2010. Debido a las rigideces estructurales del mercado laboral colombiano ─como la inflexibilidad a la baja del salario real y los altos costos laborales no salariales─, la mayor parte de ese empleo fue informal. Como el crecimiento se prolongará, pero no se removerá esas distorsiones, Asobancaria prevé una modesta caída de un punto adicional en el desempleo en 2011.

La inflación resultó sorprendentemente baja, gracias a la estabilidad de la de bienes no transables, a la deflación de los transables ─precipitada por la apreciación del COP─, al anclaje de las expectativas y a un exceso de oferta de alimentos por el cierre del mercado venezolano. En el último bimestre los efectos del invierno sobre la producción de alimentos han generado presiones inflacionarias inesperadas. Asobancaria cree que éstas serán moderadas, de manera que prevé que la meta será alcanzada nuevamente en 2011.

Asobancaria estima que la tasa de intervención deberá subir 100 pb el año entrante, para moderar la valorización de los activos domésticos y prevenir brotes inflacionarios y desbordamientos del crédito hacia el final del año y en 2012, cuando se haya cerrado la brecha del producto.

Aunque la mayor actividad deteriorará el balance en cuenta corriente, un abundante flujo de financiación externa mantendrá la fortaleza del COP en 2011.

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Edición 782 | Evaluación de la política de vivienda

Los principales indicadores de la construcción y financiación de vivienda indican que el 2010 ha sido otro año positivo para el sector hipotecario. El resultado es producto de la combinación de diversos factores: tasas de interés reducidas, subsidios a la tasa de interés de los créditos otorgados a partir de abril del 2009, montos de crédito superiores al pasado y, también, mayores aportes del mercado de capitales a su financiamiento.

En la mayoría de los países del mundo la tenencia de vivienda es considerada de gran importancia por ser, este activo, el principal al que accede la población, en especial la de menores ingresos. A causa de ello y por las implicaciones que tiene sobre la equidad social y el crecimiento económico, es que su adquisición tiene acceso a subsidios en la mayoría de países del mundo.

Las modalidades más conocidas de estructuración de subsidio para la adquisición de vivienda están asociadas al otorgamiento de aportes directos a su adquisición, complementarios al ahorro y al crédito; a descuentos tributarios y a incentivos a la captación de recursos de largo plazo para su financiamiento, como es el caso de la titularización de cartera hipotecaria.

Colombia ha ensayado y combinado diferentes modalidades de estos estímulos, pero el país está lejos de haber diseñado una política de vivienda adecuada para la solución del déficit de vivienda. Teniendo esto en cuenta y dado el impulso que el Presidente Santos pretende introducirle a la construcción de vivienda, es preciso definir el papel a ser asumido por cada uno de los agentes involucrados en la provisión de vivienda, a fin de alcanzar la meta del millón de viviendas a ser construidas en los próximos cuatro años.

La meta implica un aumento del 80% en la actividad constructora y de 123% en el caso de la vivienda VIS, donde se tiene prevista la entrega de 650 mil unidades habitacionales. Los incrementos señalados no solo precisan del aumento en la capacidad productiva de toda la cadena sectorial, sino también de una mayor capacidad de ejecución de recursos financieros.

La inversión total requerida para la construcción del millón de unidades de vivienda es de $78 billones. De este total, el 13% ($10 billones) corresponde a recursos de los gobiernos nacional y territorial. De ahí que cobre particular relevancia la activa participación privada en ahorro de las familias y financiación por parte del sistema financiero.

El reto es enorme, ya que implica duplicar en la práctica la capacidad productiva del sector hipotecario y la demanda por vivienda. Es evidente, en consecuencia, que el logro de los objetivos previstos con la política de vivienda del Presidente Santos estará en función de que se preserven los estímulos vigentes a los distintos actores que participan en el proceso o que, alternativamente, éstos se sustituyan por otros con una potencia equivalente o mayor y de que el Estado finalmente estructure mecanismos adecuados de financiación de vivienda para los hogares de menores ingresos, tal como lo señala la Carta Política.

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Edición 781 | Balance de la banca en 2010

En el presente año la economía nacional se ha recuperado a un ritmo mayor de lo que se esperaba a finales 2009. Según las últimas cifras reportadas por el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE), el Producto Interno Bruto (PIB) creció 4,5% en el segundo trimestre y Asobancaria espera que lo haga en 4,5% para el cierre de 2010.

En este contexto, el sistema bancario nacional ha sido un pilar el fundamental para la recuperación de la economía. En lo corrido del año se ha observado cómo la banca ha transferido la liquidez que acumuló entre 2008 y 2009 hacia la financiación de las empresas y el consumo de los colombianos.

La expansión del crédito es sostenible porque hoy en día los bancos cuentan con un esquema de administración de riesgos eficiente, que se refleja en los $1,2 billones adicionales que tienen las entidades para suplir posibles pérdidas crediticias por el ciclo económico. Además, la posición patrimonial se ha fortalecido y esto representa un colchón de $11,14 billones por encima de lo requerido por la regulación para respaldar la intermediación financiera, el indicador de solvencia para total de banco se ubicó en 15% para octubre de este año.

En esta edición de la Semana Económica se presenta el balance de los bancos en 2010 y se destaca la rápida respuesta del crédito frente a las necesidades de la economía y la fortaleza patrimonial derivada de una administración rentable y eficiente.

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