Edición 734 | Balance 2009 y perspectivas 2010

En 2009 tuvimos la segunda recesión en 10 años, aunque fue menos severa en esta oportunidad. La tendencia de crecimiento de largo plazo sigue sin impresionar, mientras que los ciclos parecen haberse magnificado. Esta realidad merece una reflexión. Colombia no tiene una estrategia exitosa de crecimiento acelerado y sostenido, que genere bienestar para todos.

No obstante, no tuvimos una crisis financiera. En contraste con lo ocurrido en las economías avanzadas, en Colombia la buena salud de los intermediarios mitigó la crisis. Los resultados del sistema financiero fueron buenos. Sus utilidades aumentaron con base en una reducción de costos y en una valorización de la inversión financiera. A pesar de que se proyecta un mejor desempeño para 2010, será más difícil para la banca repetir los buenos resultados por dos razones. Primero, se arrancará con una baja dinámica de la cartera. Y segundo, es improbable que se repitan las valorizaciones de activos que se dieron en 2009.

Resulta preocupante para el vigor de la recuperación el estancamiento incipiente del crédito. Su desaceleración se debe tanto a factores de oferta -mayor prudencia a la hora de otorgar créditos- como de demanda -alto endeudamiento de los hogares, desempleo creciente y planes de inversión de las empresas pospuestos. Si bien la postura monetaria estimulante ayuda a contrarrestar los de demanda, la tendencia decreciente de la tasa de usura no colabora para relajar los de oferta.

Para 2010 Asobancaria ve una recuperación modesta del crecimiento (2%) y un ligero repunte de la inflación, que la llevará a la meta puntual de largo plazo (3%). En consecuencia, espera un incremento de unos 50 pb en la tasa de interés mínima de expansión del Banco de la República.

DESCARGAR PDF COMPLETO

Edición 733 | Las utilidades de la banca

Las utilidades de la banca colombiana en términos absolutos parecen una suma muy grande, pero son una cifra razonable en términos relativos. En primer lugar, la rentabilidad de los bancos en Colombia, ligeramente superior al promedio latinoamericano, no es extraordinaria en el contexto internacional. En segundo lugar, las empresas del sector bancario tampoco son las más rentables en la bolsa colombiana. Las superan las mineras, las de actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler y las de construcción. En tercer lugar, la rentabilidad de los bancos colombianos no es desproporcionada cuando se compara con la magnitud de los activos y los capitales comprometidos. Al interior del sistema financiero, la ROE de los bancos (18,3%) es una tasa cercana al promedio de las demás entidades. En términos generales, los bancos tienden a tener una rentabilidad sobre patrimonio alta y sobre activos baja. Esto se explica porque fondean sus activos con captaciones del público y no con su capital.

En las economías de mercado, los sectores con mayores tasas de retorno se vuelven más atractivos para la inversión y crecen, mientras que los que dan pérdidas la desincentivan y se estancan. Por eso, es deseable que el sector financiero sea rentable y se expanda. En estas condiciones, se logra una asignación eficiente del ahorro, que genera crecimiento, desarrollo económico y bienestar para la población.

La buena rentabilidad del sector financiero colombiano en una coyuntura económica adversa, facilita su expansión, en contraste con lo ocurrido en las economías avanzadas. En ellas se contrajo, paralizó el crédito y las desestabilizó. En Colombia, por el contrario, el canal del crédito continuó funcionando y transmitiendo eficientemente las decisiones de la política monetaria a los hogares y las firmas.

DESCARGAR PDF COMPLETO

Edición 732 | La vivienda: sector líder para reactivación y el desarrollo

La vivienda constituye un sector líder para el progreso de un país. Su expansión genera un efecto multiplicador sobre la demanda de otros bienes y servicios, crea empleo y satisface una de las principales necesidades básicas de la población. Por estas razones, la construcción de vivienda es utilizada como estrategia contra-cíclica en la recesión. Desconocer la importancia del sector lleva a que su desempeño se torne pro-cíclico, magnificando el impacto negativo de las crisis.

Consciente de la importancia del sector como motor de reactivación en el corto plazo y como generador de desarrollo en el largo plazo, el Gobierno adoptó la propuesta de Asobancaria de establecer un subsidio a la tasa de interés sobre los créditos hipotecarios. Su adopción frenó la caída la construcción, la financiación y las ventas de vivienda, que estaba afectando al sector a comienzos del año. Eliminar el subsidio a mediados del próximo año resultaría contraproducente si la economía no hubiera consolidado su recuperación en esa fecha.

La política de vivienda debe ser integral para transmitir todo su potencial dinamizador al resto de la economía y para lograr minimizar los costos de su contribución al bienestar de la población. La situación que atraviesa hoy el sector podría calificarse como de equilibrio sub-óptimo y de baja capacidad de crecimiento. Para lograr en el largo plazo un equilibrio óptimo se requiere una política integral. Su propósito deber ser eliminar el déficit –tanto cuantitativo como cualitativo- de vivienda. Para lograrlo, hay que atacar la informalidad, reduciendo los costos para la construcción de vivienda formal -particularmente los regulatorios- y aumentando los subsidios para adquirirla. También es menester utilizar eficientemente el suelo disponible mediante proyectos económica y financieramente viables, como los macro-proyectos. Para reducir los costos de la financiación debe continuar la titularización de la cartera hipotecaria, mantenerse las exenciones tributarias para la titularización y para la generación de cartera de vivienda de interés social y de leasing habitacional y aligerar los trámites requeridos para la recuperación de la cartera vencida. Finalmente, la educación financiera brindará en el futuro herramientas a las familias para comparar las diferentes alternativas de vivienda ofrecidas por el mercado, para planear sus decisiones de ahorro y para asignarlo eficientemente.

DESCARGAR PDF COMPLETO